Uno de los conceptos que -según la especialista- tenemos que asimilar es que “las variables que hacen a las lluvias, al calor o al frío en la Argentina no tienen nada que ver con las variables que hacen a los mismos fenómenos en otros lugares”. “Es decir -puntualizó- cada zona está influenciada por elementos que le son propios y que a veces pueden ser coincidentes”. Al respecto recordó que “alguna vez tuvimos una sequía en coincidencia con los Estados Unidos y entonces pesábamos que cada vez que a nosotros nos pasaba algo a ellos también les pasaba. Y la prueba de que esto no es así está en que nosotros, en los dos últimos dos, años tuvimos una sequía tremenda -la peor de la centuria- mientras que ellos tuvieron la mejor cosecha de la historia”. “Esto quiere decir -remarcó- que a veces puede darse el mismo fenómeno en dos lugares diferentes pero no por las mismas causas”.
En cuanto a lo que nos toca a nosotros aseguró que “vamos a pasar por un episodio de “Niña” -que está totalmente definida- aunque no vamos a tener un verano tan caluroso como en el 2008-2009 porque ese verano fue el más caluroso de los últimos cien. También Carballo explicó qué ocurre con las temperaturas en los episodios llamados “Niña”: “la lluvia ejerce un efecto que es atenuador de la temperatura o sea que en verano, si tengo lluvia cada dos o tres días, bajará el valor de la temperatura. Ahora, si las lluvias se dan con un lapso de veinte o más días, las temperaturas se mantendrán elevadas y de allí que los llamados “golpes de calor” son más frecuentes en los episodios “Niña” que en los “Niño”. Respecto de la gravedad de esta “Niña” que pasaremos, la licenciada aseguró que “pensábamos que iba a ser débil pero se está perfilando como moderada a fuerte”.
Consultada sobre las expectativas del régimen de lluvias venidero adelantó que seguramente será menor, pero señaló que “el problema está en el reparto del agua caída” y ejemplificó con lo sucedido en la campaña 2007-2008 cuando “veníamos de un “Niño” que nos dejó buena humedad entonces los trigos se hicieron prácticamente con ese remanente que había en el perfil más una lluvia que cayó en setiembre y así se lograron muy buenos trigos”. Además reforzó la idea de que “cada cultivo y cada zona son únicos e irrepetibles porque dependerán de la lluvia acumulada en otoño, de la variedad elegida, de la distribución de la lluvia, entre otros factores” También dijo que “es muy difícil expresar cómo será el final de esta campaña para cada región. En general -aseguró- en este tipo de campañas no hay que esperar rindes record.
Por último Carballo dejó algunas sugerencias para manejarse mejor en la siembra venidera y ante el episodio “Niña” que nos toca: “Hay que ir juntando agua, observar los perfiles, mirar la profundidad de las napas, evaluar cuánta reserva de agua hay y en función de eso elegir el cultivar adecuado”.
Stella Carballo- agosto’10-A
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